Get Adobe Flash player
inicio Artículos VÍNCULO MATERNO-PATERNO-FILIAL
Usar puntuación: / 3
MaloBueno 


Su importancia es vital

 

“El desarrollo pleno de la persona” implica la posibilidad de poner en actos máximamente sus propias potencialidades.

 

Por eso la relación madre-padre-hijo cumple un exquisito rol, es el lugar y el tiempo adecuados para ello. La familia trabaja a tal fin sin limitaciones horarias ni de condiciones ambientales. Toda ocasión es oportuna. Todo tiempo es propicio.

 

Pues hay lecciones de personalización en las buenas y en las malas. La vocación comunitaria debe necesariamente atravesar todos los momentos de la humanidad, y por ello la historia de la familia y del mundo, a través de los relatos hogareños y la escuela formal deben hacerse presentes en la crianza de niños y adolescentes; y si no, lo harán en algún otro momento, ya que si se quiere imaginar un futuro debe conocerse el pasado.

 

“La seguridad personal, saberse y sentirse querido”, es el elemento requerido para enfrentar desafíos; y en este sentido cabe que repensemos la oferta que nos viene con cada nuevo día.

 

Esa seguridad parte de una relación afectiva idónea en la cual papá y mamá tuvieron especial cuidado en alimentar la unión familiar al mismo tiempo que animaban a la “independencia de las personas”, los hijos.

 

Así recordamos etapas transcurridas: mirar más allá de mamá, reptar, gatear, caminar… salir de casa para concretar el propio proyecto.

 

Si la persona pudo reconocerse a sí misma, si pudo descubrir que ello devino de una madura comunicación con sus padres y hermanos, no tendrá dificultades en reconocer en los otros a personas todas distintas entre sí pero iguales en derechos y merecimiento del mayor respeto.

 

“Aquel primer vínculo madre-padre-hijo se hubo iniciado mucho antes del nacimiento” y de la misma concepción. Ya que todo vínculo familiar tiene su nacimiento o cuanto menos su primera influencia en la constitución de la pareja humana, en el modo de noviazgo y matrimonio.

 

Esa constitución a la que ningún hijo asistió es sin embargo el primer “recuerdo” que todos tenemos de alguna forma, con alguna intensidad.

Cosa probada por ejemplo en la etapa de amamantamiento cuando el flujo lácteo y la inquietud del bebé dialogan casi misteriosamente, y los latidos del corazón materno funcionan de ayuda-memoria para el bebé, y los latidos del corazón de éste le avisan a su mamá que él está entendiéndola, entendiendo la vida. Y se lo dice también  a través del sueño tranquilo.

Y en otras etapas y en cada momento de cada etapa: lo propio.

 

Colaboración de:

Dr. ENRIQUE ANSALDI

Médico Pediatra

Ortuvia 2390 – Cel. 15530634

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

boletindesalud.com | San Rafael, Mendoza, Argentina

Copyright © 2013. All Rights Reserved.